Conócenos

SUS COMIENZOS


La iglesia Pentecostal Jehová Es Mi Luz comenzó sus servicios de adoración a Dios en el hogar de los hermanos Guillermo Rivera y Nilda Tirado junto a uno de sus hijos Guillermo José Rivera, Jr. e1 12 mayo del 2009.
El Hno. Rivera, mientras trabajaba como Intérprete en el Tribunal de New Haven, Connecticut, recibió un llamado muy especial  de parte de Dios el 18 de abril  del 2009 para comenzar la Obra que Dios puso en su corazón y nombrándola Iglesia Pentecostal Jehová Es Mi Luz.  Su Pastora Rosa Díaz (Iglesia de Dios Pentecostés, Inc. El Buen Samaritano) aprobó para que el Hno. Rivera comenzara.
El 12 de mayo de 2009 se comenzó el primer servicio de la Iglesia Pentecostal Jehová Es Mi Luz en el 584 Silver Lane, East Hartford, CT. 
El 25 de septiembre del 2009 se celebró la ceremonia del ordenamiento al pastorado del Hno. Rivera en New Britain, Connecticut. 
Junto a su familia y algunos hermanos que lo apoyaron en sus comienzos como Pastor. El Hno. Rivera comenzó ofreciendo un programa semanal de servicios de adoración a Dios. Dentro del mismo incluyó una noche de estudio Bíblico, Evangelización, Vigilias, Ayunos, y una noche de diversión para los jóvenes, más, servicios de confraternización y visitación; los cuales contribuyeron mucho al éxito de lo que es hoy la iglesia Pentecostal Jehová Es Mi Luz.


NUESTRA MISIÓN


La misión de la iglesia es anunciar las buenas nuevas de nuestro Señor Jesucristo a toda criatura, visitando a nuestros amigos y comunidades vecinas para llevar a cabo nuestro compromiso con Dios. Nuestro lema es “Haciendo la Diferencia” y nuestra meta “Avanzando hacia el Levantamiento” porque ya no queda mucho tiempo.  Es tiempo de evangelizar con diligencia.


EN QUE CREEMOS.


La Iglesia Pentecostal Jehová Es Mi Luz: Creemos que la Biblia es inspirada por Dios, la infalible palabra de Dios. “Toda la escritura es inspirada por Dios, útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.” (2Tim. 3:16).
La Biblia es la única autoridad dada por Dios al hombre;  por tanto, toda doctrina, fe, esperanza y toda instrucción para la iglesia debe ser basada en y armonizar con la biblia.  Debe ser leída y estudiada por todos los hombres y en todas partes y solamente puede ser entendida por los que han sido ungidos por el Espíritu Santo (1ª Juan 2:27) “Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios, hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2ª Pedro 1:20-21).

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EL UNICO DIOS VERDADERO.


Creemos en el único Dios viviente, Eterno, Infinito en Poder, Santo en naturaleza, atributos y propósitos, que posee deidad absoluta e invisible. Este es el único Dios verdadero, se ha revelado el mismo como Padre, por medio de su Hijo en la redención, y como Espíritu en la emanación (1ª Cor. 8:6; Efesios 4:6; 2ª Cor. 5:19; Joel 2:28). 

Las Escrituras hacen más que intentar probar la existencia de Dios; afirman, asumen y declaran que el conocimiento de Dios es universal (Romanos 1:19, 21, 28, 32; 2:15).  Dios es invisible, incorpóreo, sin partes, sin cuerpo y por tanto sin ninguna limitación. Él es Espíritu (Juan 4:24)  y “un espíritu no tiene carne ni huesos” (Lucas 24:39).
“… El primer mandamiento de todos es: Oye Israel, el Señor nuestro Dios, El Señor uno es”. (Marcos 12:29; Deut. 6:4)  “ Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Efesios 4:6).
El Único Dios verdadero se manifestó El mismo en varios modos en el Antiguo Testamento; en el Hijo mientras estaba entre los hombres; como Espíritu Santo después de la ascensión.


DOCTRINA FUNDAMENTAL.


La Doctrina Fundamental y básica de esta organización será el modelo bíblico de salvación plena, la cual consiste en arrepentimiento, bautismo por inmersión en agua en el nombre del Señor Jesucristo para el perdón de los pecados, y el bautismo del  Espíritu Santo con la señal inicial de hablar en otras lenguas como el Espíritu de que se hablen.
Nos esforzaremos en guardar la unidad del Espíritu hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe, al mismo tiempo, amonestando a los hermanos que no contiendan por sus diferentes puntos de vista, trayendo así la desunión del cuerpo.